jueves, 10 de enero de 2013

"-Hay un tesoro para cada hombre. Sólo debemos saber cómo tomar esos tesoros. Un traidor no recibe ninguno, un borracho no sabe cómo acercarse a él. No prestéis atención a los tesoros si albergáis malos pensamientos pues el tesoro conoce su valor. No oséis hacer daño al tesoro, los tesoros deben ser apreciados. Ellos no son enterrados con palabras vanas, sino con plegarias y conjuros, y los conjuros inspiran temor reverente. Y donde quiera que haya sangre en un tesoro es mejor no aproximarse a el, los diablos protegen el oro sangriento.
Y si vuestro corazón ha decidido ir en busca de un tesoro, id con cuidado, no habléis en vano, no os mostréis abiertamente, pensad hasta vuestros pensamientos. Habrá terrores delante pero no debéis temer, algo aparecerá frente a vuestros ojos pero no miréis, no tropecéis.
No miréis a vuestro alrededor, no descanséis, pues cada uno deberá descansar después en la tierra. 
De ninguna manera reveléis vuestro tesoro al pueblo, el ojo humano es opresivo y las personas no están acostumbradas a los tesoros que han yacido durante mucho tiempo en la tierra honesta.
- ¿Y dónde está tu tesoro, herrero?
- para mí allí yace escondido, solamente se cuando ir en su busca." 

Shambhala