lunes, 8 de octubre de 2012

The Night Ocean

"Y no era más que un viejo asunto resuelto a base de mezclar colores y formas entre los miedos y desconfianzas de mi habilidad para crear un meticuloso diseño a partir de una imagen mental. Y aun así  todavía pienso que aquel suceso en el solitario acantilado, pudo ser producido por algo que acecha detrás de los temores y desconfianzas de mi constitución mental. Pues siempre he sido un observador, un soñador, un creador de paisajes y fantasías; ¿y quién puede decir sin temor a equivocarse que tal naturaleza no abre los sentidos a mundos inesperados y distintos cánones de existencia?
Ahora que estoy tratando de contar lo que vi  soy consciente de un centenar de limitaciones impuestas por la cordura. Cosas contempladas con una visión interior, fantasías relampagueantes que nos llegan en la oscuridad del sueño, son muchas veces mas vívidas y significativas que la propia realidad
Introduce una pluma estilográfica en un sueño y el color surgirá de ella. La tinta con la que escribimos parecerá diluida en algo mas que la realidad y nos daremos cuenta que, después de todo, no podemos delinear los abismos de la memoria. Es como si nuestro propio interior, separado de los lazos que le unen a la objetividad de la vida, gozase de emociones ocultas, selladas precipitadamente cuando tratamos de introducirnos en ellas. En las fantasías y sueños yacen las grandes creaciones del hombre, pues en ellas no existe ninguna imposición de línea o colorido. Escenas olvidadas y tierras más lejanas que el dorado mundo de la niñez brotan en la mente dormida hasta que el amanecer las pone en fuga. De entre todo esto podemos rescatar algo de la gloria y alegría que anhelamos: imágenes de sospechada belleza pero nunca antes vistas, que son para nosotros lo que el Grial para los sagrados espíritus del mundo medieval. Convertir tales cosas en arte, intentar traer algún descolorido trofeo de aquella región intangible, velada y sombría  requiere enorme destreza y memoria.  Pues, aunque los sueños acechan en todos nosotros, pocos pueden sostener sus apolilladas alas sin desgarrarlas. "


"La oscuridad empezaba  a velar el mar cuando me encontré  bajo las empañadas luces que alumbraban calles repletas de gentes incapaces de percibir la inmensa y tenebrosa existencia que rugía tan cerca de ellos.   Había mujeres engalanadas con falsas joyas y baratijas, hombres aburridos que nunca más serían jóvenes; una masa de marionetas estúpidas ancladas al borde de un abismal océano, incapaces de ver y sentir lo que se extendía a su alrededor, en la rutilante grandeza de las estrellas y en la infinita inmensidad de la noche del océano  Caminaba por la orilla de aquel oscuro mar mientras volvía a mi pequeña casa, barriendo con la luz de la linterna su desnuda e impenetrable superficie."

- The night ocean, H.P.Lovecraft