sábado, 29 de octubre de 2011

Dragon's Dream XII

A la mañana siguiente el pueblo hervía de actividad, por razones que no alcance a comprender nadie me había despertado para pedirme o exigirme mi ayuda, era la única dormida y no lo comprendí. En cuanto me asee un poco en el riachuelo cercano me puse manos a la obra, aquel día construimos tres pequeñas viviendas en total, algo totalmente increíble dadas nuestras escasas fuerzas y ayudas. Muchos de los que quedaban eran niños.
Pero allí estaban, hicimos un salón principal que seria también una taberna, un lugar de reunión, un salón de juegos para festividades, simple entretenimiento pero muy acogedor y cálido con una gran chimenea en el centro la cual talle con mi mejor intención.
A ambos lados de ese edificio había dos pequeñas casas circulares mucho mas pequeñas, una era una jardín de infancia, y la otra una consulta medica.
El viejo quería construir también una biblioteca algo que yo apoye pero que provoco las risas de todos pues no había libros, si es que alguno quedaba, estarían a muchos kilómetros, pero su sonrisa nos hizo conciliar con su idea.

en los días de esas semana estuvimos acomodado nuestro humilde pueblo, la madera cortada y tallada de las paredes de nuestras casas parecía oro al sol, todo nuestro dolor se había ido fluyendo mas allá del arroyo, y mas allá del mar.


Dragon's Dream XI

El miedo no se alejo de nuestras sombras hasta mucho tiempo después, transcurridos dos meses mas en los que el otoño se acercaba de nuevo y el Dragón no había vuelto ha aparecer, tras sus palabras muchos creyeron que estaba aguardándonos en aquella tierra soñada para hablarnos de algo de suma importancia, incluso yo lo creí.
Sin embargo un día alcanzamos los bosques, atravesamos los inmensos bosques que aun permanecían en pie y fue el viejo quien nos hablo.

« Hermanos mios, somos la ultima sangre humana que se derramará en este lugar. Creedme o no, porque yo se de donde nacen mis palabras y yo se la verdad. Este mismo suelo que pisáis es el lugar que os prometí y que me prometieron a mi hace ya mucho tiempo, aquí podréis descansar vuestros sueños y adormecer vuestro lamento pues aquí siempre estaréis seguros. Ahora es demasiado tarde para comenzar a construir así que durmamos un poco y ya pensaremos después.»



sábado, 22 de octubre de 2011

Dragon's Dream X

«Un mes despues»



Entraba el verano, y el calor era como poco placentero, jamas pesado.
Nos habíamos recuperado de los sucesos pasados en gran medida a pesar de haber recibido otras tantas visitas desde el cielo. Teníamos un gran motivo de alegría en aquellos momentos.
Después del desfiladero atravesamos inmensas llanuras cargadas de antiguos tubos los cuales no comprendiamos su anterior uso, fue algo interminable pero nos alegramos de abandonar las rocosas pendientes, en aquel trayecto una pareja de jóvenes, los únicos dos jóvenes que aun quedaban en el grupo unidos, se prometieron, deseaban casarse por el rito que fuera.
La noticia alejo las sombras y anduvimos mas rápido y brioso para encontrar un lugar adecuado, el verano fue una gran ayuda pues todo lo  florecido alegraba aun mas nuestros corazones. La pareja eligió una preciosa foresta en recuperación en la cual instalamos una gran cabaña gracias a los recursos que encontramos en el bosque, y con restos de pueblos cercanos hicimos el resto. El tejado visto desde el interior era lo mas hermoso, las ramas entrelazadas formando ligeros dibujos dejaban pasar la luz lunar y ver el polvo estelar con perfección. Habíamos entrelazado enredaderas en flor y también conseguimos preparas cierta instalación eléctrica con una bomba de agua de un rio cercano y unos adornos antes navideños. Pero era la calidez de las velas lo que sostenía todo el ambiente y nos regalaba esas memorias infantiles que tanta falta nos hicieron.
Yo personalmente me encargue del vestido de la novia, no fue en absoluto lo nadie esperaba dada nuestra situación, nos dedicamos a buscar entre viejas tiendas de todos los antiguos asentamientos alrededor y allí encontramos miles de cosas útiles y hermosos ropajes para todos. Fue casi como volver al principio.

La ceremonia se celebro al atardecer, algo sencillo pero contundente, pues solo requería la obvia unión entre los dos amantes y que esta fuera justificada y apoyada por el grupo.
El banquete que celebramos también fue deslumbrante después de las penurias sufridas. Pero la culminación rotunda de todas nuestras carcajadas fue el baile final, muchos no recordaban como bailar y otros ni siquiera habían sabido nunca por lo que fue un momento de reencuentro con todos y con nosotros mismos.
Las caras de los que se habían convertido en mi familia y mi nación habían estado tranformandose durante toda la noche, incluso me era extraño pensar ahora que apenas unos días antes ni siquiera hablamos entre nosotros.
Sin embargo, de nuevo el momento paso, cuando los novios estaban deleitándonos con su danza en armonía el techo de la carpa se rasgo haciendo caer ramas y cables sobre todos y arruinando el salón, en aquel momento mi mente se paralizo y un segundo después viajo al recuerdo de mi propio hogar derruido, no se equivocaba, el dragón había regresado de nuevo.

Descendió al suelo impresionándonos aun mas que con su vuelo acostumbrado, pero en esa ocasión ninguno de nosotros, ni siquiera los débiles o los jóvenes, mostró miedo pues el haber llegado hasta allí no nos había dado mas valor ante la muerte sino menos temor hacia ella y mas deseos por parte de algunos de encontrarse con sus seres queridos mas allá.

El dragón camino hasta la pareja que se abrazaron con fuerza en una muda suplica por que les concediera la muerte al mismo tiempo, pero el paso de largo sin el menor gesto derrochando superioridad por los cuatro costado, después, se planto frente a mi y me mostró todos sus dientes sardonicamente.
Yo permanecia sentada casi ausente, mirándole como si fuera el espectáculo mas común y aburrido de todo el mundo.
El alargo su garra enorme aunque estilizada y sujeto la barbilla, en aquel momento dijo: "ríe, después vendrás, baila y luego camina hacia tu lugar."
Se rió muy suavemente y se dio media vuelta para desaparecer en la oscuridad.

Una silenciosa calma se dejo notar en la sala cuando llevaba lejos un buen rato, nadie me critico o me aparto pero yo intuí que ellos empezaban a sospechar de mi, ni siquiera yo misma conocía los motivos del animal, pero los demás delataban en su mirar que solamente deseaban librarse de el.
  Y harían lo que fuera por lograrlo...

Dragon's Dream IX

Los días que siguieron al acontecimiento pasaron por nosotros como los tenues rayos de luz del invierno pasan por el hielo sin derretirlo. Todos sin excepción, sufríamos indescriptiblemente... El dolor físico se acentuaba ahora que no eramos capaces de sobreponernos, el camino ya no podía ser andado, a un lado y otro los mas débiles del grupo se desplomaban y no volvían a levantarse, no podíamos recogerlos, los que quedábamos debíamos sobrevivir y los que caían no deseaban volver a despertar.

Nuestras miradas se hundían en nuestros cráneos como pozos sin fondo, unas miradas que sabia que habrían hecho temblar al mas grande de los hombres y al mas majestuoso de los dragones. Pero nada de aquello me hacia sentir mejor, no encontraba esperanza alguna acurrucándose entre la marea de mis oscuros pensamientos, tampoco estaba aguardándome cuando no era capaz de pensar ni sentir. Allí no quedaba nada, estaba muerta como debí haberlo estado tanto tiempo atrás.

viernes, 14 de octubre de 2011

Dragon's Dream VIII

Llegamos a Aksala, la región mas fría del norte antes poblado. Por allí llegamos a otra parte del continente a la que no se podía acceder nada mas que por mar o por el estrecho paso que atravesábamos, era un desfiladero en las montañas, tan grandes que parecían deseosas de engullirnos en su vientre rocoso. En algunos tramos ascendíamos tanto que nuestra respiración se volvía pesada y se embotaban nuestros sentidos, pero no podíamos detenernos o moriríamos. El viento era helado a pesar de la primavera que recodábamos kilómetros atrás, las noches eran lo mas difícil con las escasas telas que nos cubrían.

Temíamos sobremanera por nuestros niños, pero como siempre, ellos parecían los mas fuertes de todos nosotros, como si la fuerza que impulsaba al nuevo mundo también actuara sobre ellos.

Después de un par de días en el desfiladero comenzamos a descender muy progresivamente, la temperatura encalidecía cada vez mas y pequeñas muestras de vegetación comenzaban a asaltarnos en el camino. Al tercer día, El llego de nuevo.

Nos encontrábamos de nuevo en marcha después de un breve descanso para reponer fuerzas, yo ayudaba a una pareja que se encontraba malherida a pasar por entre dos afiladas rocas de granito, de repente, escuche un grito tan agudo y potente que mis tímpanos comenzaron a zumbar, vi su sombra, de nuevo sobre la mía, creciendo mas y mas a medida que descendía a por nosotros. Esta vez, como la anterior, no se poso en tierra alguna, nos sobrevolaba jugando con nosotros, tratando de tirarnos al vació, fingiendo que nos engullía. En aquellos momentos incluso creí que era tan solo una cría perdida y herida. Pero aquel era un ser completo y complejo, de tan profundos pensamientos que solo le roce de su mirada me hacia estremecer.

El dragón me sobrevoló, esta vez era mi turno y el parecía deseoso de proceder, me mantuve firme y todo lo serena que pude aparentar, el se divirtió con mi orgullo. Con grave y profunda voz me susurro unas palabras que no pude entender debido a la baja frecuencia en la que fueron pronunciadas, sin embargo, por su tono supe que el quería anunciarme algún tipo de acción y estuve alerta. A pesar de ello en menos de unas milésimas de segundo agarro al hombre que se encontraba acurrucado entre las rocas a mi lado y lo llevo volando sobre el desfiladero, sujetándolo solo de la ropa. Aquel pobre hombre no murió por ninguna caída, sino de miedo, incluso oí en mi mente su corazón estallando, pero en mis ojos solo estaba su cabeza desplomándose sobre su pecho. Me sentí una muñeca de trapo, caí de rodillas sin sentir el dolor que las piedras producían al clavarse en mis piernas, casi no podía sostener mi propio peso. Le mire a los ojos por mi propia voluntad, casi sin darme cuenta de lo que hacia, y por primera vez vi en ellos un agitado miedo, ensombrecido por su potente orgullo y odio hacia nosotros.
Nadie borrara de mi memoria aquella sombra en su mirada, aquel miedo hacia el vacio que vio en mi, el horror de todo el enorme mal que tan solo un único ser humano puede cometer.


martes, 11 de octubre de 2011

Dragon's Dream VII

En los dos meses siguientes disfrutamos y sufrimos por igual, tan intensamente que creímos que nuestra alma se desvanecería sin aguantar mas a nuestra maltrecha y exhausta mente. Las pocas huellas de esperanza que encontrábamos a nuestro paso eran debidas a la misma naturaleza, que apenas nos consumía sino que solo nos otorgaba mas fuerza con su propia voluntad de vivir.
El mundo cambiaba, las mismas plantas que antes conocíamos resusgían de las pocas semillas que restaron, ahora mas esplendorosas, mas bellas e intrínsecamente misteriosas. A su vez, también crecían nuevas especies, las cuales solo podríamos haber visto en cuentos y ensoñaciones. La velocidad  a la que todo se desarrollaba era inaudita, casi como si alguna clase de fuerza externa estuviera empujándola, el viejo mantenía un intenso brillo en su mirada cada vez que contemplaba estos prodigios dejando escapar muy lentamente las palabras: "son ellos".

Era la vida lejos de la opresión de la muerte y el odio humanos, la vida renacía pura como siempre fue, exenta de maldad, llena de justicia y equilibrio.


lunes, 10 de octubre de 2011

Dragon's Dream VI

Cada día que avanzávamos eramos mas conscientes de la recuperación que la tierra disfrutaba, el aire corría libre e inmenso incluso en las ciudades, haciéndonos capaces de respirar una grandes bocanadas que hacían que dejáramos de sentirnos débiles o cansados.
Las plantas resurgían con la vuelta del sol y todo en absoluto, estaba cubierto de verdor; la tenues hierbas acariciaba nuestros pies descalzos. No podíamos evitar reír ante aquello y llorar por seguir vivos en el paraíso mientras nuestros padres, hijos y hermanos yacían.

El viejo nos contó finalmente que existía una posibilidad para los últimos humanos, era la de llegar a una tierra prometida para ellos, un lugar en el que podrían tratar de negociar con el Dragón y crear una nueva forma de vida pura y libre de egoísmo.
Los niños le avasallaron a preguntas, también algunos adultos, pero la mayoría nos limitamos a mirarle intensamente y a ponernos a preparar el viaje, las nuevas expectativas habían logrado que nuestra sangre hirviera de nuevo, la vida había vuelto para todos.


Caminamos durante una hora aproximadamente hasta que tuvimos que detenernos de golpe pues la atmósfera estaba cambiando. Una fuerte presión se instalo en nuestros oídos, creciendo cada vez mas, de nuevo vimos al Dragón.
nos sobrevoló en círculos, observándonos, por unos momentos llegue a la conclusión de que había estado jugando y ahora acabaría con todos, poco sabia que aun jugaría mas.

De pronto, descendió ligeramente sin bajar a tierra en ningún momento y vimos la sonrisa mas grande que jamas pudimos imaginar, el dragón sonreía para nuestros atónitos y asustados ojos. Los niños gritaron agitados al ver la enorme fila de dientes afilados que se extendía por su morro. El viejo a mi lado me sujeto de repente con mucha fuerza, casi queriendo protegerme con su escuálido cuerpo, vi en su mirada un fuego ardiente que lanzaba en silencio contra el dragón, no podía comprender.
Súbitamente el pánico se extendió por nuestras venas, sin previo aviso ni decisión común, algo extraño y desesperado de expandió al mismo tiempo y nos hizo correr en todas direcciones, dispersándonos cada vez mas, lejos los unos de los otros. El dragón rió profundo en su garganta y resonó en la tierra y las montañas. Yo me apresure a buscar al viejo y los niños a los cuales lleve conmigo dentro de una gruta en la falda de un monte próximo.
Vimos al dragón asustar a muchos de nuestros compañeros, los sobrebolaba tan cerca que podían sentir el enrome calor que desprendía su cuerpo, a algunos les rozaba con sus garras, algo que no era en absoluto inofensivo para nuestros pequeños cuerpos, los cuales, solo con una ínfima parte de la punta de su negra uña de material desconocido, se partían en dos.
Así contemplamos como eliminaba, uno tras otro, a muchos de los que habían sobrevivido para llegar a ver renacer la primavera y ahora, alimentaban su resurgimiento con su  propia carne en la tierra.
El viejo y yo nos afanábamos en no mirar pero era imposible, solamente tratábamos de que los niños no vieran aquello, sobre todo el, pues era el mas interesado en que no se extendiera el odio hacia los dragones que ahora cometían lo que el creía una causa justa.

El dragón nos vio, me miro directamente a los ojos; el viejo temblaba como una hoja de coco, yo solo me plante y mi propio miedo impidió que de alguna manera demostrase que le temía, por contradictorio que pueda parecer. El sonrió tenuemente, en vez de matarnos, sencillamente se giro.
No deje de pensar en eso la semana después, ¿por que todo ellos y no nosotros? ¿Por que mi vida sobre todas las muertes? Era su juego maldito, nosotros sus dados.



sábado, 8 de octubre de 2011

Dragon's Dream V

Un dia en el que aparentemente despertamos de nuestro sopor, nos percatamos de que la primavera se acercaba. Por primera vez en tanto tiempo una tenue ilusion volvio a dar calidez a nuestras miradas. Entonces, el viejo, se puso en marcha, caminaba como si se tratara de un joven y su risa era clara entre todos nuestros silencios.
Despues de revolver entre todos los cajones que encontro por el sotano saco un artefacto ennegrecido de uno de ellos, con una sonrisa resplandeciente dijo: he aqui el misterio.
Todos nosotros le observamos curisosos sin atrevernos a despegarnos los unos de los otros por temor al frio.
Se puso a arreglardo durante un par de horas sin exito, en aquel tiempo todo fuimos desperezandonos poco a poco. Algunos no eran capaces de andar.

Al dia siguiente el viejo se acerco a mi muy excitado, me agarro del brazo y me condujo hasta una parte del sotano que el habia escogido para trabajar. Me sento junto a el en una desvencijada mesa metalica y me mostro lo que al parecer era una antigua radio practicamente util. Mi rostro se ilumino con una sonrisa, y el viejo me sonrio a su vez, completamente euforica avise a todos los demas que se reunieron de inmediato a nuestro alrededor. En un silencio respetuoso el viejo y yo nos miramos, dictaminando quien de entre todos nosotros aparetaria el boton de encendido. Finalmente elegimos a la niña menor. Su temboloroso dedito se acerco para pulsar pero se desvio con una risotada. Tras varios intentos mas logramos que lo apretara, y el ruido de las ondas comenzo a revivir el pasado.

Durante algunos minutos, buscamos por el muerto espacio cualquier  señal de resistencia vital, finalmente, por primera vez, nuestros deseos fueron cumplidos. Una voz, demacrada en tristeza sono en todo el mudo paisaje, atravesando nuestros corazones para siempre.
«no queda nada, repito, no queda nada. Si alguien escucha esto debe saber que es una grabacion, y yo ya estare muerto. Soy el general Ratvisk, y mis superiores me ordenaron grabar y difundir este mensaje cuando nuestro bunker fuera destruido. no pudieron guardar el secreto por mas tiempo y ahora por su culpa todo ha sido perdido.»

Creo que todo el aliento que conteníamos salio de nuestros cuerpos dejandonos ligeros y debiles como plumas sin cuerpo. Mire al viejo, que aun respiraba con el ceño profundamente fruncido y los labios apretados. Y aun decidi que queria luchar.
Le mire, entonces, con decision, y sin dudar le abrace. Uno por uno fui reconfortando a los demas, hablandoles de la oportunidad que teniamos, del mundo pacifico que era nuestro deber crear, y cuando el viejo me oyo esto lloro.

LLoro con una sonrisa de alegria pura y comenzo ha hablarnos;
- Estaba esperando este momento para revelaros de verdad, crei que iva a morir antes de poder hacerlo, pero al fin, sabía que serías tu, mi pequeña, siempre te estuve observando desde que nuestros niños decidieron que debiamos acojerte en nuestra miseria... Cuando yo muera tu nos guiaras.-Hizo una pausa en la cual yo esperaba quejas, pero todos me miranron con sonrisas dulces, y el corazon se me hincho calido y brillante.- Ahora jovenes, debo contaros el secreto del que hablaba el general. Es un secreto de siglos, podria decir sin temor que existe desde que el hombre descubrio la maldad, desde que nacio el primero de nosotros.

«Cuando el mundo era ya viejo y nosotros aun jovenes, los dragones vinieron a nosotros en busca de nuestra compañia. Ellos deseaban otorgarnos dones poderosos para nuestro fragil honor, eran seres formidables, inteligentes en extremo, mas de lo que yo o cualquiera puede imaginar, pues la sabiduria que residia en cada uno de ellos era la de toda su raza, la de todo el universo, y por ello eran seres tranquilos, porque conocian la verdad de las cosas.
Los hombres, movidos por su miedo que es lo que nos conforma, dudaron de los dragones y rechazaron su propuesta, pero no bastandoles con ello decidieron que serian mas poderosos, que dominarian todo, incluidos a los grandiosos Dragones.

Ellos no podian saber de nustra naturaleza, como os estareis preguntando, pues nosotros somos venidos de un lugar al que los dragones no pueden llegar, nuestra materia es misterio para ellos y por lo tanto motivo de atraccion.
De acuerdo a estos hechos, ellos se enamoraron de nuestra especie y tambien de acuerdo a esto, nosotros temimos y odiamos la suya. Muchos granjeros mataban sus animales para culpar a los dragones, otros tantos incluso mataban a sus hijas o a las hijas de sus hermanos tambien por el mismo motivo, mientras que los dragones, como seres inmortales y astrales que eran, no necesitaban comer carne ni beber nuestro agua.

Un dia, varios jovenes de distintas aldeas se encaminaron sin saberlo por el mismo sendero que les conduciria a las respuesta que buscaron desde su nacimiento, cuando se preguntaron a donde ivan ninguno supo contestar, y sin embargo si sabian que caminos escojer y que sendas rodear. Finalmente, llegaron a su inaudito destino, el mundo de los Dragones, alli unos cuantos de ellos les concedieron los dones que tenian reservados para la humanidad pues los muchachos eran puros, exentos de miedo y odio, asi nacio la magia.

Los jovenes tuvieron hijos que  su vez tuvieron mas hijos y todos ellos eran magos. Muchos se volvieron impuros pues los demas hombres corrientes los temian y los castigaban durante su vida, por eso los que se volvieron oscuridad desearon venganza contra los dragones y los hombres por igual, odiando a todos simplemente por existir. Esos pocos se convirtieron en brujos y brujas, diferentes a los magos pues los brujos jugaban con sus poderes despertando a los muertos y durmiendo a los vivos sin tener en cuenta el equilibrio.
Esos mismos desgraciados brujos tomaron la inciativa y viendo que eran pocos  y no podían destruir el mundo decidieron entre ellos que la solucion era hacer que el mundo se destruyera solo.
De tal modo, crearon iras en el bando humano hacia los dragones, y de tal modo, los humanos pasaron a la accion, atacaron a los dragones, para matarlos.

Los Dragones se defendieron con gloria pues su poderes eran muchos y muy superiores a los artefactos humanos, pero su bondad les llevo a perder, pues sus corazones amaban la humanidad y eran capaces de perdonar y compadecerse de nuestro dolor, que sentian como propio cuando estabamos cerca. Muchos de ellos, nobles y justos, murieron, aseinados horriblemente, tantos, que en todo el mundo solo quedaron cinco, tres machos y dos hembras, todos ellos ancianos.
Los ancianos no eran debiles, pero eran los primeros de su especie inmortal, y por ello fueron ocultados y conservados. Como primigeneos, eran puros, y por lo tantos sus dones eran mas intensos en ellos, su maldad y su bondad por giual, lo que les permitio hallar una solucion. Dejarian que el hombre creyese vencida la batalla, pues de otro modo sabian ellos que el mundo no podria hallar la paz, no soportarian quedarse solos en el universo sin poder admirar la tristeza y la alegria, la belleza y el horror de los hombres. Por esto, crearon al ultimo de ellos, un joven dragon que guardaba en sus escamas y en sus ojos el color de la lucha, el rojo de la sangre derramada, el azul de la noche eterna y el violeta del dolor intenso. En el, depositaron todo su conocimiento, sus recuerdos y sentimientos, toda su fuerza, toda la fuerza de sus raza en un unico ser, fue mas grande que los demas, pero tambien sufrio mas que ninguno, en soledad.
Ocultandose en las profundidades de la tierra durante milenios, aguardando a que la humanidad creciese, se multiplicase, olvidando el pasado, volviendose descreida de la magia y el universo.

Hasta que ese dia llego, y cumplio la venganza de su raza.»

Cuando el viejo termino sus ojos estaban empañados en lagrimas, nunca supe si por el dolor de haber perdido a sus hermanos o por el dolor de los mismos Dragones. Desde aquel día me senti morir.



martes, 4 de octubre de 2011

Dragon's Dream IV

El grupo y yo recorrimos un largo camino para salir de la ciudad, la desolación nos rodeaba y acechaba en forma de siniestras pupilas, a cada paso, en cada pedazo de ceniza que se desprendía del cielo gris. Nuestros alientos eran símbolo del duro invierno que se acercaba ya, era enero, y aun no habíamos visto el sol. La cantidad de nubes y humo que se concentraban sobre nuestros frágiles cuerpos era cada vez mayor, las plantas morían y los pocos animales que encontrábamos para alimentarnos estaban siempre mas famélicos que nosotros mismos.
Por suerte para todos los niños resistían y se negaban a perder su inocencia. alegraban a todos con sus esperanzas y risas, y nunca cesaban de cantar, aquello era lo que nos hacia despertar cada día y superar el dolor y el entumecimiento.

al cabo de otra semana mas logramos alcanzar las afueras de la siguiente ciudad, todo nuestro valor murió de nuevo aquel día, al darnos cuenta de que ya no quedaba nadie más.
Recorrimos desolados lo que un día fue Pathis, la ciudad mas prospera del país. De ella quedaba aun menos que de la que veníamos, solo el suelo agujereado y cubierto de negro carbón era indicador de lo que antes había existido allí.
Nuestros cansados cuerpos se retiraron casi solemnes, no pudimos recavar valor para llevarnos nada, era practicamente un suelo sagrado.

Volvimos a las afueras, donde sabíamos que aun quedaba en pie una antigua fábrica de metales que hacia años que no tenia uso. Allí dentro, en su sótano, nos refugiamos durante meses, acurrucados unos contra otros y solo saliendo al exterior para cazar o recoger algo de abrigo. Lentamente, nuestra memoria fue desvaneciéndose, nuestros recuerdos parecían un futuro muerto y nuestro futuro un presente negro.

Dormimos aquellos meses, como los viejos osos dormitan en sus cavernas cada invierno. No logro recordar que fue de nuestro hambre o nuestra sed, o de nuestras voces entre la ventisca. Pues la nieve ya arreciaba sobre la tierra y sobre el corazón congelado.



domingo, 2 de octubre de 2011

Dragon's Dream III

Caminé durante un largo periodo entre lucidez y sueños, no me dirigía a ningún lugar en particular, solo buscaba como insomne una forma de cumplir mis necesidades básicas y hallarle cordura a la nueva realidad. Pero ninguna de estas me era concedida. Durante unos momentos me vi presa del pánico, pero fue inútil para mis demonios pues ya no quedaba nada, ni siquiera para temerlo. Después, me di cuenta de que no podía seguir de ese modo hasta derrumbarme de cansancio, necesitaba hallar la mas básica de las respuestas a la primera de las preguntas; buscaría supervivientes.
Mientras miraba bajo toda piedra y preguntaba a todos los vacíos me di cuenta de que la ciudad había envejecido, era como si hubieran pasado por aquellas ruinas los años, como si llevaran siglos esperando aquella destrucción y estuvieran cómodas en ella.
No pude reprimir un escalofrío ante aquel pensamiento.

En el preciso instante en el que la ultima de mis llamadas acababa oí una alegre respuesta, dos niños de distintas edades entre los 5 y los 8 años se acercaron corriendo hacia mi, con sus pequeñas caritas cubiertas de polvo y una enorme sonrisa esbozada entre sus mejillas.
El corazón me estallo en el pecho al ver a los pequeños, en cuanto llegaron a mi se abrazaron a mis piernas como si fuera alguien realmente querido. Cuando salí de mi sorpresa vi a la mujer de unos 50 años que se aproximaba con pasos medidos a mi y a los niños, ella parecía ser su abuela o su tía pues ellos la reconocieron y la saludaron con exclamaciones incomprensibles. Después de que ella me saludara comenzaron a salir una tras otra un  montón de personas que se escondían detrás de los escombros, en agujeros del suelo o incluso que vijilaban desde azoteas aun en pie. Cuando todos estuvieron reunidos a mi alrededor comprendí que no eran tantos como me había parecido, en aquel grupo no podrían contarse mas de 20 personas de edades y condiciones dispares. Varias parejas, un anciano de unos 80 años, algún que otro adolescente sin familia, nadie mas.
Me examinaban comidos por la angustia y la desesperación.